
Miguel Pereira, socio de Pereira Menaut Abogados y asesor laboral de la CETM, concede una entrevista para hablar sobre la reforma laboral en el sector del transporte.

Miguel Pereira, socio de Pereira Menaut Abogados y asesor laboral de la CETM
¿Cómo va a afectar la reforma laboral a las empresas de transporte?
«En principio, la afectación no se ve que vaya a ser muy diferente respecto de otras actividades, pero una de las cosas que mayor impacto va a tener la reforma es en materia de contratación temporal porque se limita muchísimo, en principio, en beneficio del contrato fijo-discontinuo (es un contrato indefinido) y como se establecen unas sanciones muy duras cuando se haga uso in debido de esta contratación temporal (cada sanción se va a interponer por cada trabajador afectado), y las causas que justifican la contratación temporal no están nada claras, nos tememos lo peor: que sea interpretada de forma restrictiva por la inspección de Trabajo. Todo esto va a provocar que se límite muchísimo la contratación temporal va a bajar la temporalidad. Al final, a los empresarios no les quedará más remedio que hacer contratos indefinidos y entendemos que habrá un crecimiento notable del contrato fijo discontinuo».
¿El transporte recurre mucho a esta modalidad de contrato? ¿No opta más por subcontratar a transportistas autónomos?
«Si es transporte, sí se recurre a autónomos o se subcontrata a empresas, pero si es otro personal (como los mozos de almacén), sí se utiliza contratación temporal, sea directa o a través de ETT (em presas de trabajo temporal). Otras em presas, como mudanzas, sí hacen uso de este tipo de contratación, ya que tienen picos muy pronunciados de trabajo. La situación es de tanta inseguridad jurídica porque están tan mal definidas las causas que creo que las empresas, al final, no harán contratos temporales sino fijo-discontinuos para no enfrentarse a la responsabilidad que va a conllevar la utilización indebida del contrato temporal».
¿Por qué cree que no es una auténtica reforma laboral?
«Porque de lo que podía haber sido, o de lo que estábamos barajando patronal y sindicatos con el Gobierno, de todas las materias que iba a conllevar la reforma, parecía que iba a ser de mucho calado y, al final, se ha quedado en mucho menos. De hecho, el Gobierno siempre decía que iban a derogar la reforma laboral de 2012 (con Rajoy de presidente), y la verdad es que no la han derogado ni muchísimo menos. La mayoría de los convenios en el transporte han pactado la ultraactividad indefinida (es decir, que cuando un convenio caduque, puede estar en esa situación lo que las partes quieran). Esto tiene poca incidencia para las empresas, porque la en la inmensa mayoría, esto ya estaba pactado».
¿Crees que se ha mejorado la legislación laboral con esta reforma?
«Por un lado, es importante que se haya negociado y que sea fruto del consenso porque si hubiese legislado el Gobierno solo, habría sido mucho peor para las empresas. Pero, por otro lado, como suele ocurrir en lo que es fruto del consenso, la redacción adolece de una gran inseguridad jurídica. No se sabe cuándo se va a poder utilizar un contrato temporal y cuándo no. Los contratos por obra y servicio se han eliminado. El contrato temporal tiene sólo dos posibilidades: sustitución (o interinidad) o contrato de duración determinada por circunstancias de la producción (parecido al eventual por circunstancias de la producción) y que tiene distintas causas que pueden justificar el uso de la nueva modalidad contractual. Pero a la hora de definir esas causas lo hacen tan mal que lo han dejado a la libre interpretación (no sabemos cómo lo va a interpretar un juez el día de mañana). Y lo malo es que la empresa se enfrenta a sanciones, trabajador por trabajador. A mi juicio, la reforma que han hecho en materia de contratación temporal, no me parece buena, porque crean inseguridad jurídica, que es malísimo para las empresas».
¿Qué puntos no se han tocado y se debería haber hecho?
«Lo cierto es que pensábamos que reforma laboral iba a ser peor de lo que había, porque nadie estaba pensando en positivo sino en «cuan mala es”. Si ahora tuviésemos otro Gobierno, puede que se pudiese plantear bajar más la indemnización por despido, que es algo que desde Europa y los organismos internacionales nos piden. Esto no nos lo hemos planteado en esta negociación, porque era algo absolutamente impensable. Y no se ha tocado: se mantiene la de Rajoy».
¿Crees que esta reforma va a favorecer la creación de empleo estable?
«Estoy convencido de que sí, y si no es por devoción es por temor, porque les dé miedo no hacerlo. Como han quedado tan mal definidas las causas, y se sanciona gravemente el uso indebido de la contratación temporal (de 1.000 a 10.000 euros por trabajador) creo que, a la fuerza, muchas empresas van a apostar por el contrato indefinido, que será el fijo-discontinuo. No sé si es la mejor forma de hacerlo, pero creo que van a con seguir reducir la temporalidad en el empleo».
¿Y para los conductores, crees que esto ayudará a aumentar la oferta?
«Sinceramente, no creo que ayude a paliar la escasez de conductores, ni mucho menos».
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